Logo
Jueves, 07 Noviembre 2013 09:58

FOTOGRAFÍA Y ARQUITECTURA

Valora este artículo
(0 votos)
Albert Frey residence. 1965 Albert Frey residence. 1965 Julius Schulman

Entendiendo toda arquitectura como hábitat para la relación entre personas, y éstas como cuerpos sensibles, no podemos sino proyectar en las imágenes capturadas la solución a espacios desde sensibilidades muy amplias.

La solución visual como fotografía es el  resultado de lo imaginado, punto de encuentro con la arquitectura, por cuanto lo imaginado es espacio y luz, cuerpo y sentido, además de reflejar   más allá de lo meramente construido.

Desde HDOSART Espacio Multidisciplinarla inquietud e interés que proyectamos hacia la fotografía, como instante decisivo, es signo de una curiosidad incansable en la búsqueda de señales que inciden el alma de las personas: recuerdos sensibles.

Cuando se imagina se hace a través de experiencias vividas, y no solo visuales. Cuando  recurrimos a ese fondo de memoria estamos rescatando recuerdos sentidos de un modo físico, con el tacto tras raspar la piel, con los olores que quedan, con los sabores que se han degustado, con los sonidos que despiertan, con las imágenes grabadas – la foto fija, la foto viva es algo más que el papel, pero puede verse reflejado en él.

En un momento en el que la parametrización de la arquitectura intenta dejar con menor libertad creativa al técnico, son los recuerdos sensibles, aquellos que podemos dibujar o fotografiar, los quenos ayudan a experimentar nuevos caminos para continuar creando el hábitat adecuado[1]. Al principio, éste está vacío, lleno de silencios; y, gradualmente,  su ocupación aporta  vida y sentido e incluso, con un poco de suerte, propone al ojo humano otra proyección de imágenes que quieren merecer ser explicadas en otro soporte

Es entonces cuando el círculo de lo sentido físicamente y lo recordado se convierte en una espiral en la que el alma pueda hacer un recorrido fotográfico y sensitivo que dé al ser humano una concepción integral entre dos mundos.



[1] Decía Juhani Pallasmaa: “…en general, el proyecto moderno ha albergado el intelecto y el ojo, pero ha dejado sin hogar al cuerpo y al resto de los sentidos, así como a nuestros recuerdos, nuestros sueños y nuestra imaginación.”. Los ojos de la piel. p.19. Ed. Gustavo Gili.

Artículos relacionados (por etiqueta)

volver arriba
FaLang translation system by Faboba